jueves, 9 de mayo de 2013

El libro ajeno

FILE - In this black and white file photo from the mid-1900's, released by the
John F. Kennedy Presidential Library and Museum in Boston, shows Ernest
Hemingway, second from right, and Gianfranco Ivancich, right, dining with
an unidentified woman, left, wife Mary Hemingway, second from left, and
Juan "Sinsky" Dunabeitia, center, at Hemingway's villa Finca Vigia in
San Francisco de Paula, Cuba. Cuba and a private U.S. foundation are
working together to preserve more of the novelist's papers and belongings
that have been kept at his home near Havana since he died in 1961.
The digitization of 2,000 Hemingway papers and materials will be transferred
to Boston's John F. Kennedy Library. (AP Photo/John F. Kennedy Presidential
Library and Museum, File) Cuba Hemingway Collection.


Documentos de Hemingway en Cuba a Biblioteca JFK

Por Brett Zongker (The Associated Press), Washington  
6 de mayo de 2013

Académicos y el público en general podrán tener mayor acceso a los libros y grabaciones que Ernest Hemingway dejó en Cuba, donde escribió algunas de sus obras más famosas, al partir hacia Estados Unidos.

Cuba y una fundación privada estadounidense colaboran para preservar más de los documentos y pertenencias que quedaron en la casa, cerca de La Habana, desde la partida del novelista, que murió en Estados Unidos en 1961. El lunes en el Capitolio estadounidense, el representante James McGovern de Massachusetts y la Finca Vigia Foundation con sede en Boston anunciaron la digitalización de 2.000 documentos de Hemingway y otros materiales. Las copias digitales serán transferidas a la Biblioteca John F. Kennedy en Boston.

Esta es la primera vez que alguien en Estados Unidos ha podido examinar estas pertenencias del escritor guardadas por años en su casa en Cuba, la Finca Vigía. Los documentos incluyen pasaportes que muestran los viajes de Hemingway y cartas que hablan de obras como El viejo y el mar.

Jenny Phillips, la nieta del editor de Hemingway, Maxwell Perkins, creó la Fundación Finca Vigia en 2004 tras una visita a La Habana en la que vio la casa del escritor en el abandono y se enteró de que había muchas grabaciones en el sótano de la vivienda. Phillips hizo las gestiones para que el Departamento de Estado y el Tesoro le dieran permiso para enviar a conservadores y archivistas a Cuba para ayudar a salvar los archivos literarios.

"Son los despojos y los desechos de la vida de un escritor. Es su vida y su obra", dijo Phillips. "Todos esos pedacitos y piezas se juntan para crear un gran rompecabezas".

Los archivos recientemente digitalizados incluyen cartas de Hemingway a la actriz Ingrid Bergman y otras a su esposa Mary, pasaportes documentando sus viajes, cuentas en bares, listas de compras y anotaciones sobre huracanes. No incluye ningún manuscrito.

Un esfuerzo de digitalización anterior divulgó 3.000 archivos de Hemingway en 2008 y presentó por primera vez fragmentos de manuscritos, incluyendo un final alternativo para Por quién doblan las campanas y correcciones a borradores de El viejo y el mar.

En la Finca Vigía continúan las obras de restauración. Se está construyendo un nuevo edificio climatizado en el que se albergarán los libros del escritor y las grabaciones originales.

"Desde hace años los académicos tratan de ver qué hay ahí, y por la situación política entre ambos países los cubanos se aferraron muy pronto a lo que tenían", dijo Phillips, quien ha negociado entre los cubanos y los estadounidenses para tener acceso a la colección de Hemingway. "Creo que es una colaboración extraordinaria y única entre los dos países".

McGovern, quien aboga por regularizar las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, ha calificado la colaboración por Hemingway como histórica.

La biblioteca Kennedy tiene una gran colección de Hemingway con más de 100.000 páginas de escritos y 10.000 fotografías gracias a la intervención de Jacqueline Kennedy para albergarlos. Tras la muerte del escritor en 1961 el presidente John F. Kennedy ayudó a que la esposa del escritor, Mary Welsh Hemingway, regresara a Cuba para recuperar sus pertenencias, pero Mary sólo se pudo llevar lo que cupo en un bote. El resto lo quemó, por considerarlo demasiado íntimo, o lo dejó en la casa.

— O —

La academia americana parece no hacer el mínimo esfuerzo por documentarse, o por lo menos googlear (quizá algo muy poco académico, pero por lo menos efectivo), sobre Hemingway y sobre lo que dejó en San Francisco de Paula, La Habana, y hace afirmaciones sin un chequeo básico. A las señoras de la Fundación Finca Vigía y de la Biblioteca Kennedy solo les bastaría consultar dos libros de Norberto Fuentes, para darse cuenta de que están vendiendo (o comprando) chatarra. Especialmente por el hecho de que los documentos y manuscritos más relevantes e importantes que quedaron el sótano de Finca Vigía —y que ahora ofrecen digitalizados para evitar un engorroso viaje a La Habana para poder leerlos, todo por una gentileza (¿y unos cuantos dólares de por medio?) de los cubanos— ya fueron reproducidos en las páginas de Hemingway en Cuba en… 1984. Es decir, hace casi 30 años. Incluso la Biblioteca Kennedy entrega la imagen que encabeza esta nota sin lograr identificar a la mujer en primer plano. Ya en Ernest Hemingway: Rediscovered —el segundo libro de Fuentes sobre el novelista americano— Norberto resolvió la incógnita: es una prima de Mary Welsh Hemingway, Bea, la esposa de Homer Guck. Ver también en este blog.





sábado, 16 de febrero de 2013

Conversos en La Habana


El director de L’Osservatore Romano, Gian Maria Vian, afirmó que la decisión de Benedicto XVI de renunciar el 28 de febrero a su pontificado fue tomada tras el viaje, en marzo de 2012, a México y Cuba. En su paso por La Habana, el Papa recibió en la Nunciatura a un Fidel Castro ya retirado y con actitud piadosa (nadie ha podido afirmar si era solo apariencia o algo más). Dicen que el cansancio que experimentó en ese recorrido por tierras americanas lo convenció que no tenía las fuerzas suficientes para seguir conduciendo a la Iglesia Católica. Sin embargo, son demasiadas las coincidencias relacionadas con aquel periplo que surgen a la vista en lo que a razones e inspiraciones habría tenido Benedicto XVI para dar un paso al lado en el Vaticano.

Sin ir más lejos, el último gobernante o jefe de Estado que cedió el poder absoluto con el que contaba fue Fidel Castro. Desde 2006 el líder máximo de la Revolución Cubana vive retirado de la vida pública en un régimen de semiclaustro en una zona del oeste de La Habana. Por cierto, un retiro desde donde periódicamente sigue dando señales de que si bien no tiene la fuerza y capacidad de antaño, sigue ahí. En la Cuba comunista, Fidel estableció casi desde el comienzo que su relevo natural y oficial era su hermano, Raúl Castro. Todos —incluido el mismo Fidel— consideraban que ese relevo debía venir con la muerte del Comandante en Jefe. Pero las circunstancias (llámese diverticulitis) hicieron que el traspaso se hiciera con Fidel en vida; una experiencia que resultó a todas luces (para moros y cristianos) beneficiosa y alejada de todo el traumatismo que implica la desaparición repentina y definitiva del máximo líder. Ya de eso hace más de seis años, desde que Raúl Castro tomó las riendas y que las ha llevado con un pragmatismo abismante.

Históricamente los reinados de los papas concluyen con su muerte. Se trata de un cargo vitalicio. Pero Joseph Ratzinger decidió dejar vacante el sillón de San Pedro en vida pese a la tradición de 20 siglos. Una decisión revolucionaria, controvertida y con múltiples interpretaciones. A partir de marzo será sólo arzobispo emérito de Roma y se retirará a vivir primero en Castelgandolfo y luego al convento Mater Ecclesiae. Como en la enorme mayoría de los casos la elección de los papas se hace tras la muerte del predecesor, resulta imposible una presión de quien era hasta hace unos días jefe de la Iglesia. Pero en el actual escenario, y pese al anunciado retiro, no es imposible pensar que el entonces ex Papa (¿existe esa figura?) ejercerá alguna influencia y moverá sus fichas en el cónclave con tal de que su sucesor mantenga la línea trazada por él en sus siete años de papado y concluya las tareas emprendidas y que han quedado inconclusas. El propio hermano del Pontífice, Georg Ratzinger, citado por el diario El País de España, no se muerde la lengua al afirmar que Benedicto XVI “no ejercerá ningún tipo de influencia indeseada” en la elección del próximo Papa. De ser así, sería una hábil jugada para mantenerse en la partida por un tiempo, impedir que su camarilla tome el poder en su nombre en caso de que él esté demasiado enfermo, y evitar que un sucesor barra con lo sembrado y enrumbe por otro camino.

Sólo Benedicto XVI sabe la impresión que le dejó y los pensamientos que se cruzaron por su mente ese 28 de marzo de 2012 al encontrarse con Fidel Castro, acompañado por su esposa y dos de sus hijos. Él, que había tenido todo el poder en sus manos, había pasado a retiro. Él había supervisado cada uno de los pasos dados en las semanas y meses de la transición. Todo comandado por el mejor, el más experimentado y más preparado de sus hombres: su hermano. Él, que había colgado la guerrera verde olivo, estaba dedicado a reflexionar y al reposo. ¿Por qué yo no?

lunes, 22 de octubre de 2012

El jardinero fiel

Julio César, después de una azarosa vida política, deja el poder
y se retira a cuidar su plantas, en Las 12 pruebas de Asterix.
Jubilado y retirado. No hay vuelta atrás. Sólo los insistentes rumores, que amenazaban con opacar las medidas anunciadas por el gobierno cubano como la reforma migratoria, deben haber obligado a Raúl Castro a sacar del silencio y de la sombra a su hermano mayor, y volver a ponerlo a la primera plana de Granma. Y Fidel lo hace con una buena cuota de ironía, hablando de él en tercera persona y burlándose de quienes dicen que está agonizando. Pero si para los 86 años que tiene y después de la enfermedad que pasó, está bastante bien. Eso sí, se le escapa un quejido al anunciar que ya no publicará más sus reflexiones. Claro, las últimas resultaban inentendibles por lo que Raúl pudo pasar la máquina. ¿Será la última vez que el comandante haga noticia en vida? Ya que está decidido a adentrarse en su retiro, habrá que respetar su voluntad. Así es que, a dejarlo tranquilo.

domingo, 5 de agosto de 2012

Norberto Fuentes: "Ningún disidente
es un peligro para el gobierno cubano"

Por Pedro Schwarze
Publicado en La Tercera, Santiago de Chile, el 2 de agosto de 2012

La muerte del conocido disidente cubano Oswaldo Payá, el 22 de julio, provocó un debate en el exterior sobre si había sido un accidente o un crimen. Hasta ahora, los dos extranjeros que viajaban en el auto con Payá, un español y un sueco, avalan la versión oficial del accidente. El escritor cubano Norberto Fuentes, quien en los 80 se codeó con la cúpula del régimen isleño y vive en EE.UU. desde 1994, descarta la posibilidad de un crimen, y sostiene que en todo esto el gran ganador es el gobierno de La Habana.

Los viejos buenos tiempos.
¿En algún momento pensó que esto podría ser un asesinato?
Nunca. Yo conozco ese aparato. Ese aparato mata sin problemas y donde sea. Pero ¿para qué asesinar a Payá y a Harold Cepero y dejar a los dos extranjeros vivos? Si hubiera sido planeado, ahí no sobrevivía nadie. El árbol entró hasta la mitad del auto donde estaba sentado Payá. Si lo venían persiguiendo, ¿por qué el auto no está golpeado por atrás?

¿El gobierno cubano tenía razones para matar a Oswaldo Payá?
No. Estuvo vivo por muchos años. Si pones en peligro verdadero a la Revolución, duras lo que un merengue en la puerta de un colegio. La muestra de que ninguno de los actuales disidentes es un peligro verdadero es que están vivos. Quienes han puesto en peligro ese proceso están cinco metros bajo tierra.

Tras la muerte de Payá, ¿el gobierno cubano sale ganando?
Por supuesto. En largo rato no saldrá nadie de España con dos dólares para Cuba. Se acabaron las operaciones políticas de ese tipo y esperemos el romance entre Cuba y el Partido Popular español (PP). ¿Para qué tenían que formar un lío con Payá ahora? ¿Cuál era el beneficio? Ahora la jugada esta cantada. Cuba tiene más leña para sus movidas internacionales y, cómo les gusta a ellos, todo el mundo pidiendo silencio y tratando de negociar por debajo de la mesa. El papel con tachuelas en la puerta de la Cancillería cubana dice: “Escuchamos ofertas”.

¿Pero el gobierno cubano tuvo que enfrentar una ofensiva exterior?
Lo del accidente de Payá me recuerda el caso del U2 con Gary Power (el piloto estadounidense cuyo avión fue derribado mientras realizaba un vuelo espía sobre la URSS en 1960). Se mandaron a correr y cuando se cansaron, Nikita Krushev apareció con el piloto vivo. Los españoles se embarcaron en un principio en el canto de sirena del exilio cubano, y el problema es que el exilio cubano no es cauteloso, es oportunista. Subestima a gente tan experimentada. De hecho, el exilio ya está lidiando con la nueva generación en el poder; porque lo que tiene Raúl Castro alrededor son los muchachones del relevo.

¿Tendrá consecuencias el caso de Oswaldo Payá?
El expediente Payá está cerrado. El PP tiene que bailar esa música y los suecos tienen que bailar esa música, todos tienen que bailar la música del gobierno cubano. Y el exilio cubano ha perdido a su inmejorable aliado, el PP. Eso, aparte de que ahora Cuba, con el español, tiene dos Alan Gross (norteamericano arrestado en Cuba, en 2009, y que podría ser usado en una negociación con Estados Unidos).

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Los “outtakes”

El siguiente material es "el crudo” —para utilizar el lenguaje de los editores de grabaciones— de la entrevista, realizada vía telefónica por Pedro Schwarze (en Santiago de Chile) con Norberto Fuentes (en Coral Gables, Florida, EEUU), la tarde del miércoles 1 de agosto. Empezamos…

"Los españoles —del diario ABC, por ejemplo— se embarcaron con el canto de sirena del exilio cubano. El problema es que el exilio cubano no es cauteloso. Cuando se tiene a un enemigo tan experimentado, como el gobierno cubano, se está obligado a ser cauteloso, porque son gente de mucha experiencia, no solamente de la experiencia de ellos, sino la experiencia histórica".

"En el exilio cubano no son cautelosos porque son oportunistas y creen que tienen la verdad. Entonces le confieren al gobierno cubano la habilidad suprema de provocar ese accidente —que desde ese punto de vista de su lógica parece perfecto, ejemplar, porque deja muertos a los dos cubanos disidentes y vivos a los extranjeros— y lo subestiman, porque dos minutos después, al denunciar que se trató de un asesinato, se quedan en el aire, porque no pueden concederle a ese mismo cerebro extraordinario que diseñó ese crimen la habilidad de la propaganda, de cómo manejar los asuntos después. Y se llega al extremo, como al que ha llegado el diario El Nuevo Herald, de llamar a las armas en sus columnas de opinión, lo cual es una vergüenza".

Gary Francis Power en un aeródromo secreto de Pakistán.
"Ellos (el gobierno cubano) tienen toda la información. La tenían ahí. Saben de dónde vienes, cuándo vienes, quién eres. Todo lo saben. Desde Suecia. Desde Madrid. Pero además ya le buscaron sustituto a la noticia de Payá con la información del supuesto arresto del ayudante personal del hijo de Raúl Castro, por ser agente de la CIA. Ya hay un nuevo escándalo, todavía superior. Cuando tu coges un hombre de ese nivel —suponiendo que esta noticia sea cierta—, el cordel que les da es de pinga, si es que no lo reclutaste, que es lo más seguro que pasó, porque él sabe que eso, en lo que lo agarraron, es paredón. Nace entonces lo que se llama un 'juego operativo': lo llevan hasta donde ellos quieren. Es una nueva novela, Cuba no sale de la noticia. Toda la información que ese muchacho dio a la CIA es falsa. Es lo que ocurre by the book cuando tu detectas un agente CIA. Primero lo detectas y acto seguido lo reclutas. Eso también lo sabe la CIA, por supuesto. El problema es determinar cuando el enemigo comenzó a enviar información falsa. ¿Paredón? ¿Tan facilito? Oye, ahí fusilaron a Arnaldo Ochoa y a Antonio de la Guardia Font. Esa gente no cree en nadie".

Miami, el domingo 29 de julio de 2012.
"Lo más importante es que el exilio cubano ya está lidiando con la nueva generación en el poder, porque lo que tiene Raúl Castro alrededor son los muchachones de relevo, ya están lidiando con otro gobierno. Y aquí (Miami) siguen con el mismo viejo método, y cuando la gente no les hace caso arremeten contra todo el mundo. Han perdido a sus mejores aliados, ahora el PP, y lo único que está pidiendo el PP es: 'Caballero, veamos como resolvemos esto. Nosotros estamos haciendo lo que ustedes querían, pero ahora tenemos un españolito que está preso ahí, en Villa Marista'. Dicen que hasta Supermán si tu lo coges y lo metes allí, llora. No hace falta kriptonita. Nada más lo metes ahí".

"Calculan mal. El gran problema del exilio cubano, y lo digo con un sentimiento de lástima y de pena, es la manera en que subestiman a gente tan experimentada. Que esos sí no subestiman a nadie, porque sabe Dios cuándo a algún contrarrevolucionario se le puede ocurrir algo inteligente. No puedes subestimar nunca a tu enemigo, a tu adversario. Te imaginas unos tipos que se fueron de Cuba —que no lograron ni cojones en Cuba, llegan aquí, se inventan una nueva vida, un nuevo pasado, y viven a base de mentiras—, y se muere Payá y un segundo después proclaman el asesinato, y por ahí se manda todo el mundo".

"Aquí hay una manipulación de la información, descarada. El titular del Herald de hoy es que la viuda de Payá no va a aceptar ponerle una demanda al español, y adentro dice que la mujer dice que esto ha causado mucho dolor, que ella no quiere que otros pasen el dolor que ella está viviendo. Ni palabra que fue o no un accidente. En mi opinión, a esa señora ya la fueron a visitar, si no los cubanos, los mismos españoles, para que no siga más".

"Con quien estaba enfrentado Payá últimamente era con el cardenal Jaime Ortega (por la actuación de Ortega en el último tiempo, en su relación con el gobierno cubano). Pero el cardenal aprendió la lección y encabezó el funeral de Payá".

"Dios intervino y produjo ese accidente perfecto. Después sí actuó la Seguridad del Estado. Automáticamente que Dios puso su mano sobre esta casualidad, intervino la Seguridad del Estado. O sea la Seguridad del Estado cambió la orientación de su trabajo sobre estas personas. Porque Payá y los otros no iban para Santiago de Cuba sin que estuvieran controlados, sin que se supiera por lo menos. Ahí no se mueve nada que la Seguridad no lo sepa".

"Para quien son un problema los disidentes es para el gobierno norteamericano. Lo que Washington no quiere es dispersión y descontrol. Desde el año 61 que no querían esos otros guerrilleros contrarrevolucionarios, porque 'todos estos son comunistas también'. No quieren esos grupos contrarrevolucionarios independientes. ¿Qué les hizo la CIA a los independientes, demócratas, católicos, o procedentes del 26 de Julio? Los abandonaron o incluso los metieron presos y estuvieron presos hasta después de Playa Girón. El gobierno norteamericano quiere hablar con el gobierno cubano, con un gobierno central, que tenga la situación bajo control, y que no dejen salir balseros. Washington está de acuerdo que todo sea poco a poco. No quieren líos en Cuba".

"¿A quién le quiere hacer la gracia el exilio, a quién le pretenden vender esto de la rebelión y las acciones armadas y violentas que reclama El Nuevo Herald? Un combate al que ellos no van a ir. Y cuando hablo de exilio hablo de estas cabecitas locas y oportunistas. El Nuevo Herald se edita para una finca, una finca que hay aquí en el sur de la Florida. Un periódico escrito por peones de los dueños de la finca. Esa gente quiere insertarse en un contexto que les queda grande. Han convertido la muerte de Payá en una oportunidad de hacer el ridículo y de buscarse nuevos enemigos. Y ahora ¿para que llaman al combate? ¿Para poner en el poder a quién? ¿A Carlos Alberto Montaner, a Lincoln Díaz-Balart? ¡Por favor…!".

¿Ha cambiado la mano hacia los disidentes, de Fidel a Raúl?
"Fidel hace otras cosas. Mete 75 presos. Hace espectáculo. Raúl es otra forma. Es la moderación: 'Sí, habla ahí, escribe tus boberías, pero el día que te coja…'. Con Fidel era: 'Coño, metiste la pata, por culpa tuya se murieron 12 mil vacas, ¡¡¡descojónenlo!!!' Y a los dos años estás de embajador en Roma. Fidel era tan grande, tan magnífico, que era hasta buena gente. Le jodía bajarte el brazo y meterte un sopapo. Este otro, chiquitito, chinito: 'No, no, no. Esa pared es verde'. 'Pero, mire, Raúl'. 'Esa pared es verde. Y estas son las leyes'. Y, desde luego, la pared es verde. El quiere tener un país con leyes. El gran enemigo de Fidel Castro eran sus propias leyes y de ahí aquello que las leyes eran para los contrarrevolucionarios, mientras todos lo demás éramos un atado de criaturas enloquecidas, haciendo lo que nos saliera de los cojones, hasta que lo pusiéramos en peligro a él, o si no le convenía algo. Pero Raúl quiere tener un país con leyes, con municipios, con tribunales, con abogados. De algún modo es el triunfo del viejo Partido Socialista Popular. Por fin ganó. Claro, con una inyección de la enorme, extraordinaria sabiduría de Fidel Castro".

jueves, 12 de julio de 2012

Norberto desclasifica

Heberto Padilla y Norberto Fuentes junto a Nancy Pérez Crespo,
en los primeros días de exilio del autor de Hemingway en Cuba.
La caja de Pandora en que, 41 años después, sigue convertido el "caso Padilla" ha vuelto ha abrirse. Llamado así por el poeta cubano Heberto Padilla, marcó un hito de la tormentosa relación entre la Revolución Cubana y la cultura, donde las contradicciones, la cobardía y el oscurantismo parecían conjugarse.

La noche del martes 27 de abril de 1971, en la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), Padilla se presentó ante los allí reunidos y lanzó su ya famoso mea culpa. Se trataba de una escena armada y urdida, donde la mayoría de los presentes sabía el papel que debía jugar. El autor de Fuera del juego había estado desde el 20 de marzo detenido, acusado de actividades contrarrevolucionarias. Llegó hasta ahí y lanzó una perorata reconociendo su culpa por sus escritos críticos de la realidad cubana. Sin embargo, en su camino fue embadurnando a otros creadores como la poetisa Belkis Cuza Malé -su esposa-, Pablo Armando Fernández, César López y José Yañez.

Las noticias de la autocrítica de Padilla llegaron más allá de las fronteras y estallaron en escándalo y confusión, y un nutrido grupo de 62 escritores y artistas aprovechó el momento para acusar al gobierno cubano de haber llevado adelante una práctica estalinista contra los intelectuales, y para romper definitivamente con la Revolución Cubana. Si bien Padilla nunca volvió a ser el mismo y su estrella se fue apagando (murió en Alabama, el 24 de septiembre de 2000), su caso sigue siendo objeto de discusión y controversia.

El viernes pasado, 6 de julio, empujado por diversos factores, el escritor Norberto Fuentes hizo pública por primera vez la transcripción oficial y completa de esa noche, no la versión diezmada que entonces salió al mundo. El propio Fuentes fue uno de los implicados por Padilla y uno de los protagonistas de esa noche. Pero el autor de Condenados de Condado y que desde 1968 había vivido como un escritor proscrito precisamente por ese libro de cuentos, no era de aquellos que tenía un libreto bien aprendido. No. Fue el único que rechazó las acusaciones de Padilla y se proclamó revolucionario contra viento y marea. En opinión de algunos de sus amigos que recién vienen a conocer esos detalles, Norberto se lanzó en una actitud casi suicida contra el entramado edificado ahí, donde recibió ataques de colegas, autoridades, funcionarios y de la Seguridad del Estado.

Sin mayores comentarios Norberto Fuentes desclasificó en su blog y en su sitio web este documento esencial de lo que bien podría pasar a llamarse el "caso Padilla-Fuentes". El escritor uruguayo Angel Rama escribió en Literatura y clase social que si hay un "caso Padilla" "con igual razón habría que hablar de un caso estrictamente paralelo, el 'caso Fuentes' (...). Es explicable también, a la inversa, el silencio sobre el 'caso Fuentes': no era utilizable por la Guerra Fría porque él se declaraba revolucionario".

jueves, 31 de mayo de 2012

Espejismos en el Golfo

Puede ser que hasta los indios taínos hayan sabido que ahí no había nada. Nada, aparte del mar y del viento que levanta las olas. Pero quienes sí habrían estado enterados, y desde hace mucho, son los estadounidenses, los rusos y... los cubanos. Sin embargo, nadie les dijo nada a los pobrecitos españoles. El martes la compañía petrolera Repsol, de capitales ibéricos, informó que tiraba la toalla, que no seguiría en la infructuosa tarea de buscar petróleo en el lecho marino frente a las costas cubanas. Entre medio, se gastaron 150 millones de dólares en los trabajos de prospección petrolera desde 2000. Incluso a fines de enero pasado plantaron frente a La Habana una plataforma arrendada, la Scarabeo-9, para perforación en aguas ultraprofundas en la zona económica exclusiva. Pero el 18 de mayo la compañía cedió ante la evidencia. “El pozo que perforamos resultó estar seco, y es casi seguro que no tendremos más actividad allí”, declaró el martes el presidente de Repsol, Antonio Brufau, en Madrid. Esa pasmosa sequedad quizá explique por qué los vecinos del frente, los del otro lado del Golfo de México, es decir, los norteamericanos, nunca se inquietaron por lo que pudiesen encontrar los españoles: porque tienen que haber sabido que ahí no había nada (de haber tenido algún indicio de que algo negro se movía ahí abajo, seguro habrían comprado no sólo el mar sino también Madrid y España entera; mal que mal, sus bonos ahora están tan bajos que parecen a precios de ocasión). Lo mismo habrían comprobado los soviéticos en sus décadas de presencia y buena amistad con Cuba. El gobierno de la isla, que parece no perder la picardía y el sentido del humor, se habría hecho el interesado en el proyecto de Repsol, a sabiendas. Así, mantenía sin tantos reclamos a los peninsulares y de paso provocaba a algún sector incauto de la clase política estadounidense con el "cuco" de que esa islita pudiese convertirse en una nueva potencia petrolera. No es un secreto que Cuba -esta Cuba- no piensa en vivir del petróleo ni del azúcar ni del ron, sino que sus mayores productos de exportación son los líos y la publicidad que logra de ellos.

lunes, 2 de abril de 2012

El baile del obispo

En una escena memorable de The American President (1995) de Rob Reiner, el inquilino de la Casa Blanca, el viudo Andrew Shepherd, (interpretado por Michael Douglas), saca a bailar a su nueva conquista, la ambientalista Sydney Ellen Wade (Annette Bening), durante una cena de estado en honor del Presidente de Francia. Bailar en una ocasión como aquella está fuera de todo protocolo, por lo que la pareja es observada y es blanco abierto de los comentarios de todos los asistentes. Mientras danzan por el salón, Wade le pregunta al Presidente que cómo lo hace. “Seis lecciones (de baile) con Arthur Murray”, le responde él. “No me refiero a eso. Hay docientos pares de ojos clavados en usted haciéndose dos preguntas: ¿Quién es la muchacha y por qué el Presidente está bailando con ella?”, le explica la mujer. Entonces Shepherd le replica: “Bueno, en primer lugar, los docientos de pares de ojos no están clavados en mi sino en usted, y las respuestas son Sydney Ellen Wade y porque ella dijo sí”.

Hace una semana el Papa Benedicto XVI realizó su visita a Cuba, tras lo cual corrieron ríos de tinta en los que se comentó el paso del obispo de Roma, se le comparó con el viaje de Juan Pablo II, se le criticó por no haberse reunido con la disidencia y se buscó mensajes implícitos en sus mensajes. Sin embargo, la visita, al igual que el baile entre el Presidente Shepherd y Sydney Ellen Wade, tuvo dos protagonistas, y si bien lo casi obvio era enfocarse en el Pontífice, quien supo sacar el máximo provecho fue Raúl Castro.

El gobernante cubano estuvo presente en cada acto como representante de su país, sin que nada ni nadie le hiciera sombra, demostrando que el pasado es recuerdo y que él es presente. Entre los dos octogenarios (Raúl Castro 80 y Joseph Ratzinger 84), el cubano parecía jovial y fuerte. Utilizando la pantalla que se abrió con la gira papal, mostró ante el mundo, que él es un gran organizador. Todo funcionó como debía funcionar: las plazas llenas y ordenadas, la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre reluciente, los caminos impecables y un cronograma que se cumplió con rigurosidad suiza. Incluso el encuentro de Fidel con Benedicto XVI resultó perfecto. El “comandante”, como le gustó decir al vocero papal y al secretario de Estado vaticano, mostró en todo su esplendor lo anciano que está y lo necesitado de lograr protagonismo (aunque ya no hay caso), sin mencionar la presencia de su mujer y de tres de sus hijos, que sólo recalcó la imagen de que el señor de barba es un jubilado esperando a la huesuda y que todo eso no se trató de un encuentro entre representantes de dos estados, sino una reunión anecdótica para la bitácora del Pontífice.

Raúl, que recibió y despidió a Ratzinger al pie de los aviones y que participó en las dos misas masivas que celebró, sin que hubiese necesidad de eso, afiló sus mensajes sobre los preceptos de su régimen, sobre su enfrentamiento con EEUU, sobre los cambios y sobre los contactos con el exilio menos visceral. Sabía que las miradas estaban puestas en su baile con el Papa, por lo que no debía malgastar esa oportunidad para mostrar al mundo lo que se ha hecho y lo que se está haciendo en Cuba.
Todos a la Plaza. Todo cuidado. Ordenado.